Queridos hermanos en Jesús, el dador de todos
Quiero referirme a lo que me cabe dentro de la Parroquia, que es la parte de construcción, y mantenimiento de los lugares de oración, que tenemos, gracias al Padre Miguel Angel, y a la gente que ha sido generosa. Pero algunos, están fuera del contexto, y miran para otro lado, como si no fueran parte de la Comunidad Parroquial. No pedimos el diezmo, pero debe ser un ofrecimiento espontaneo, de cada uno de nosotros, hacia las necesidades de la Parroquia. Las obras materiales, desgraciadamente, se hacen con dinero, y que Dios de una manera u otra, nos provee. Hay quienes tendrían que dar mas, y otros, los que menos tienen, tendrían que dar, de acuerdo a sus posibilidades. Tenemos que afrontar, las pinturas y arreglos de los templos, para su buen mantenimiento, ahora que vienen las Comuniones, Confirmaciones, y la Fiesta Patronal de la Parroquia. Tomemos ejemplo, en nuestro Párroco que se fuè, y realicemos un acto mínimo de desprendimiento, aunque sabemos, a veces, nos es imposible, por nuestra forma de ser, y por nuestras cargas familiares. Los montos, fueron bajando, en vez de subir. Espero que esto, no les siente mal, pues es la realidad que estamos viviendo. El Padre Miguel, ponía a disposición de la Parroquia, su jubilación y lo que recibía de su hermana. Nosotros ¿no podemos brindar un granito de arena?, para cubrir el déficit que se produjo, con la desaparición, del santo que tuvimos, y desprendernos un poco del materialismo, y dar a la Parroquia. Una suposición, si hubiera 10 de los que pueden, y dieran 50 pesos, serian 500, si hubiera otros 10 de los que pueden un poco menos, y dieran 20 pesos, serían 200. Si hubiera 20 de menores posibilidades, y dieran 10 pesos, serían 200. Si hubiera 20, de los que puedan dar 5 pesos, serian 100 pesos. Si hubieran 100 de los que puedan dar 3 pesos, serían 300 pesos, y si el resto que queda, pusiera 1 peso, sería mucha mas la ayuda. Sumen, y verían que entre todos ¡podemos!. Piensen que a Uds. mismos, al Cura, y a sus vecinos, podemos engañarlos, renegando y diciendo “no puedo”, pero, a Dios, que todo lo ve.., ¡NO!. Veremos en esta tabla, como ha bajado, el ingreso de dinero, para la construcción del Salón Multiuso y Templo de “Jesús de la Divina Misericordia”
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