“El Padre Gustavo nos catequiza…y nos marca el camino hacia Jesús…”
Dios se hizo familia
Los padres de Jesús subían todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua (Lc 2,41-52). Esta peregrinación la compartían con otras familias por lo largo y peligroso del camino y fundamentalmente por el sentido comunitario de la fe. Israel se siente pueblo, vive como pueblo y cree como pueblo. La familia de Nazaret comparte esta vida y esta fe.
Nos cuenta Lucas en este relata que Jesús iba también a esta fiesta. Fuera del dato de su quedarse en el templo, José y María llevan al niño, lo hacen compartir la experiencia del camino, de los recuerdos de todo lo que Dios había obrado por su pueblo y como había salido siempre a su favor.
El Israelita , al ver desde la colina la ciudad de sus amores, se emocionaba hasta la lagrimas, por todo lo que Jerusalén significaba para ellos, seguro, los niños como Jesús crecían con estas vivencias tan significativas y profundas para todos.
Lo cierto es que, contemplar a Jesús es estos momentos, es afianzar nuestra fe en la encarnación: Dios, verdaderamente se hizo hombre y hábito entre nosotros, Dios se hizo familia.
En estos últimos tiempos en nuestra patria, se ha hablado mucho sobre la familia y sus derechos, pero prescindiendo de Dios, y poniendo por encima intereses personales y de todo tipo por encima de la verdad que viene El.
Muchos creen que pueden ponerse por encima de lo natural, tan bien organizado y dado por Dios. Algunos creen que pueden decidir sobre ello. Dios nos da todo de una manera determinada, y eso no está dentro de las decisiones del hombre.
Defender lo dado por Dios, no es discriminar, ni es marginar, sino solo respetar la naturaleza que es tan hermosa porque viene de nuestro creador.
Nuestro pueblo Argentino, en cierta medida es como el pueblo de la Escritura. Ama, defiende y valora mucho la vida familiar como Dios la ha dado.
Hemos escuchado discursos en los que se ha dicho que la mayoría del pueblo Argentino apoya la unió de dos personas del mismo sexo, lo cual es una gran mentira, basta solo preguntar en la calle a unos cuantos para darse cuenta de esto. Entonces, lo que se ha hecho es solo atender a un reclamo de una minoría.
Miremos nuestra comunidad. Cuantas familias que viven la fe, el respeto, los valores del Evangelio. Cuantos hogares en los que se comparte la alegría del afecto y las vivencias compartidas.
Por eso hermanos, en este tiempo, en este momento de la historia, la mejor manera de defender la familia como Dios nos la ha dado es mostrándola, no dejando que los medios de comunicación, ni nadie nos desvirtúe lo que siempre hemos defendido.
Si Dios se hizo familia, nosotros también estamos llamados a serlo. Pero Familia como El quiere, inculquemos esto a los niños en el hogar, reforcemos nuestra catequesis, la misión de educar en nuestro hogar.
Para esto nos puede ayudar la conformación de grupos bíblicos, que nos pueden ayudar, desde la Palabra de Dios a ser Familia, como El quiere.
Los bendice: P. Gustavo
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