lunes, noviembre 13, 2006

Imaginario derrotero de San Andrés Apóstol

Este es el camino de San Andrés, marcado en los Santos Evangelios, caminaremos con nuestro santo patrono de su mano.
Día 21: Seguimos con San Andrés a Juan el Bautista y comenzamos la novena rezando por la familia y recibiendo a Jesús sacramentado en la Misa.
Día 22: Nos encontramos con Cristo y comenzamos a peregrinar con él tras el Mesías, llama a su hermano Pedro –a quien ahora imitaremos-, seguimos sus pasos en la novena, rezamos por los niños y celebramos a Jesús Sacramentado en la Misa.
Día 23: Recibe, San Andrés, al Esp. Santo junto con los Apóstoles y María. Acogemos las gracias del Esp. Santo, rezando su novena y además oramos por los ancianos. Participamos de la Santa Misa.
Día 24: Llenos del Esp. Santo, como San Andrés, acompañémoslo en la labor de predicar el Evangelio de Cristo por el mundo; empezamos como misioneros siguiendo sus pasos a través de la novena, rezando por las vocaciones Sacerdotales y Religiosas; luego participamos de la Celebración de la Eucaristía.
Día 25: San Andrés sale de Palestina, rumbo a Grecia y a Asia Menor; imaginariamente seguimos sus pasos con la novena, rezamos por los derechos humanos reales, y luego participamos de la Santa Misa.
Día 26: Llega a Grecia y comienza su prédica; nosotros lo imitaremos en el instante en que nuestro aprendizaje del Evangelio se vuelva acción evangelizadora. Rezamos en la novena por los gobernantes, para que imiten al Rey del Universo: Nuestro Señor Jesucristo, y practiquen la justicia y la solidaridad. Luego participamos con devoción de la Santa Misa.
Día 27: Llega al Asia Menor, lleno del Esp. Santo, continúa con su misión de acercar más hermanos a la libertad del pecado. Nosotros acompañamos desde aquí su peregrinar rezando por los pobres en su novena, y también por nosotros para que nos enseñe a tener alma de pobres para ser felices; con devoción asistimos a la Santa Misa.
Día 28: El procónsul Patras arresta a San Andrés, y comienza a sufrir el martirio junto a él, María y nuestro Señor Jesucristo. Nosotros nos condolemos por su tormento a sabiendas que en los tiempos presentes las torturas existen pero son otras –atropellos contra la vida por nacer, contra los ancianos, la discriminación, la pobreza, la marginación, la droga, el alcohol, las familias desunidas…- Rezamos su novena pidiendo para que en el mundo no haya guerras e injusticias.
Día 29: Después de sufrir 2 días de agonía crucificado, sin decaer en la fe y el amor a Cristo, nos enseña con su muerte en cruz –como la de Nuestro Señor- que debemos confiar en Jesús siempre. Mostremos nuestra fortaleza y amor a Dios, rezando su novena por los que sufren de cuerpo y espíritu, para que tengan paz. Participamos de la Celebración Eucarística.
“Por el don de la vida”
“No es un Dios de Muertos, sino de vivientes”
Breve reseña de San Andrés Apóstol
Su nombre significa “varonil”, era el hermano mayor de Pedro y pescador de oficio. Junto a San Juan evangelista, fueron los primeros en seguir al Señor Jesucristo.
Ambos fueron discípulos de San Juan el Bautista. San Andrés llevó a su hermano Pedro a la presencia del Señor.
Después de Pentecostés, saciado de la fortaleza espiritual que le dio el Esp. Santo, fue a predicar a Grecia y Asia Menor. Su palabra hizo que muchos se convirtieran, hasta la esposa de Patras, de quien recibió el martirio y lo condenó a morir en la cruz.
Cuatro días estuvo vivo en la cruz, exhortando a la conversión del pueblo que lo rodeaba, y así murió el 30 de noviembre aproximadamente en el año 60 o 63; bajo el imperio de Nerón, sus restos fueron trasladados primero a Constantinopla y luego desde el año 1208 descansan en Amalfi, en la Iglesia que lleva su nombre.
San Andrés, Apóstol de la mansedumbre y la humildad.